Excursión Barranco el Infierno
Cielo e Infierno
Cargados con algunas cosas de provecho (cámara fotográfica, provisiones) y otras bastante inútiles como (bikini, toalla), un poco trasnochados pero muy motivados, cuatro canarios de adopción temporal, con mucha afición al excursionismo esperaron por el exprés del infierno. El destino: el Barranco del Infierno. Maria, Romaine, Ronja y Manuel fueron en autobús desde Puerto de la Cruz hasta Adeje.
Cuando llegamos allí, empezó la diversión, tuvimos que atravesar el pueblo para llegar a la entrada del Barranco del Infierno. Después de los primeros pasos por el camino recorrido, dudamos que nuestro plan fuese bueno, pero finalmente recibiríamos nuestra gratificación.
La primera parte del camino en la Reserva Natural del Barranco del Infierno es un poco curvado y serpentea hondo en las montañas empinadas. Pudimos ver muchas cuevas pequeñas en todos los abajaderos, muchos cactus y desde allí, se tiene una buena vista de Adeje y del mar.
Cuanto más avanzamos a lo largo del camino del barranco, más impresionante es el paisaje. Los despeñaderos se unen y la vegetación es cada vez más verde. Al final del Barranco se encuentra la única fuente natural de agua de todo Tenerife, este es el motivo principal por lo que la vegetación es tan abundante y frondosa.
La segunda parte del camino continúa en paralelo a un riachuelo, el cual tenemos que atravesar en diagonal varias veces. No hay puentes en buen estado, sólo improvisadas tablas flotantes o piedras que se tambalean en el agua a la vez que nos ayudan a alcanzar la otra orilla. Ahora nos sentimos felices de llevar puestas las botas de montañismo.
El contraste entre el paisaje desértico alrededor de Adeje y el verde variado del barranco no podría ser más mayor.
Antes de lo que pensábamos, llegamos al final del Barranco del Infierno. Allí, dos grandes cascadas caen en el barranco, dependiendo del tiempo, los cascadas tienen más o menos agua. En definitiva, es estupendo encontrar un pequeño paraíso en el árido sur de Tenerife.
La entrada al Barranco está limitada, es por eso que nos cruzamos con pocas personas durante la caminata, propiciando así al disfrute de la belleza del mismo sin grandes masas como en otros lugares turísticos de Tenerife.
Después de haber disfrutado del espléndido paisaje, de intentar inútilmente utilizar al que fuera uno de nuestros compañeros de viaje, el biquini, nos hicimos a la idea de comenzar la vuelta atrás, ya con la idea fija de no olvidar la maravilla que habíamos visto. Llegando rápidamente al inicio de la aventura.
El Barranco del Infierno es una excursión muy interesante y bonita.



